Ir al contenido principal

El pensamiento de Dios y la Ley

El pensamiento de Dios y la Ley

El propósito de esta sección es presentarles la belleza de obedecer a Dios al guardar sus mandamientos. Estos hermosos mandamientos nos aseguran felicidad, paz y seguridad en su obediencia tanto para nosotros como a aquellos que nos rodean. Teniendo en nuestra mente que la ley es una expresión del pensamiento de Dios y su anhelo es que nosotros como hijos seamos felices.

La ley de los Diez Mandamientos no ha de ser considerada tanto desde el aspecto de la prohibición, como desde el de la misericordia. Sus prohibiciones son la segura garantía de felicidad en la obediencia.  Al ser recibida en Cristo, ella obra en nosotros la pureza de carácter que nos traerá gozo a través de los siglos eternos. Es una muralla de protección para el obediente. Contemplamos en ella la bondad de Dios, quien al revelar a los hombres los principios inmutables de justicia, procura escudarlos de los males que provienen de la transgresión.

No hemos de considerar a Dios como a alguien dispuesto a castigar al pecador por su transgresión. El pecador acarrea el castigo sobre sí mismo. Sus propias acciones ponen en marcha una serie de circunstancias que provocan un seguro resultado. Cada acto de transgresión repercute sobre el pecador, obra en él un cambio de carácter y le hace más fácil transgredir otra vez. Eligiendo pecar, los hombres se separan de Dios, se apartan del canal de bendiciones y el seguro resultado son la ruina y la muerte.

La ley es una expresión del pensamiento de Dios. Cuando la recibimos en Cristo, llega a ser nuestro pensamiento.  Nos eleva por encima del poder de los deseos y tendencias naturales, por encima de las tentaciones que llevan al pecado. “Mucha paz tienen los que aman tu ley y no hay para ellos tropiezo” (Salmos 119:165).

No hay paz para los impíos. Están en guerra contra Dios, pero el que recibe la justicia de la ley en Cristo está en armonía con el cielo. “La misericordia y la verdad se encontraron, la justicia y la paz se besaron” (Salmos 85:10). 


White, E. G. (1966). La Ley en Gálatas. Mensajes Selectos Tomo 1 (págs. 276-277). Miami, Florida. Asociación Publicadora Interamericana.

 


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Momentos de Reflexión

En Momentos de Reflexión encontrarás reflexiones de pensamientos positivos, motivadores y alentadores para tu alma.  "Jehová es mi luz y mi salvación; ¿De quién temeré?  Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿De quién he de atemorizarme"? (Salmo 27:1) ttps://www.bing.com/videos/search?q=tu+me+levantas&docid=607986933475012307&mid=A47BFF969937D96AB613A47BFF969937D9

El carpintero

  El carpintero Había una vez un viejo carpintero que, cansado ya de tanto trabajar, estaba listo para acogerse al retiro y dedicarle tiempo a su familia. Así se lo comunicó a su jefe, y aunque iba a extrañar su salario, necesitaba retirarse y estar con su familia; de alguna forma sobrevivirían. Al contratista le entristeció mucho la noticia de que su mejor carpintero se retiraría y le pidió de favor que si le podía construir una casa más antes de retirarse. El carpintero aceptó la proposición del jefe y empezó la construcción de su última casa pero, a medida que pasa el tiempo, se dio cuenta de que su corazón no estaba de lleno en el trabajo. Arrepentido de haberle dicho que sí a su jefe, el carpintero no puso el esfuerzo y la dedicación que siempre ponía cuando construía una casa y la construyó con materiales de calidad inferior. Esa era, según él, una manera muy desafortunada de terminar una excelente carrera, la cual le había dedicado la mayor parte de su vida. Cuando el carpin...